La infinidad de los retratos.
entre las ventanas de vidrios repartidos,
con vapor condensado del invierno.
evaporando todo junio
-entre las cortinas-
El desencanto boreal,
en los movimientos premeditados.
Algo sobre la fiebre.
y el amor absoluto.
La tranquilidad,
el sosiego de lo nublado.
debería ser tan amarillo,
como lo es.
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