Y ahora, mientras esperamos, voy a poner agua en la pava, y los saquitos en las tazas, y mientras espero por el agua, y escribo flotando desde acá arriba, pienso en la palabra saquito, en las letras, y en una taza abrigada con un pulóver chiquitito y tejido, y le escapo a esa idea, porque creo que se te ocurrió a vos, o a los dos juntos, y no debería seguir pensándola, porque cuando te lleve el té, ya listo, vos ya te vas a haber dado cuenta, viéndome desde lejos, de que imaginé algo tuyo, y no me vas a sonreír tanto, y vas a volver a disfrutar sola de meter tus pies en los charcos de agua que ya se formaron, y correr con los dedos, los helechos, y dejar que algunos se suban a tus tobillos, y a tus uñas pintadas, y cambien todos los colores, con las transparencias, gracias a las lucecitas de colores que tejiste vos misma para la fiesta que todavía no planeamos.
2 comentarios:
Tu blog tendría que tener más comentarios, porque está muy bueno (este no vale)
Me ha de gustar ... ingenioso ingenioso, mas allá de los saquitos de té que fue muy buena ocurrencia =)
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