sigo

La redención. El perdón de todos los que me conocieron.
Saber que ahora si, me quedo acá, para hacer todo, (y mucho).
Las sábanas limpias, la cabeza sincera, los ojos constantes sobre nuestro azar. te leo la prosa del observatorio.la redención con frases pequeñas, por rearmarse y regarse. los gestos. y esta antimaravilla de la causa y la consecuencia.

recuperé la capacidad de dejarme acaparar por lo ajeno. escribo en primera persona y actúo en lo plural. la forma: y el dejar a las palabras bellas acolchonarse entre la cocina y los platos sin lavar. y elevar tanto a lo cotidiano, hasta que te acaricie los pies.

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