La cabeza descansa en el durmiente.
Afuera, todo está tan rosa por el frío que hasta desearía extrañarte.
Dos chicos tientan la posibilidad de conmoverse consultando un recuerdo mutuo de latas y vías infantiles. Lo disipan rápido, y pierden la vista en el alambrado.
El durmiente transpira bosque y se entiende hermoso; tronco; luminoso; permeable. Ciudad.
Temporada de silencios cómodos. Visito tu casa.
Gauguin me cuenta sobre unas islas, en mi asiento de al lado de la ventanilla.
Un vestido de los colores de un arbusto me distrae.
Tomo nota sobre la materia:
Este adormecerse del viajar por una ruta recta en el campo abierto, que solo nos deja un par de álamos, los perros negros.
Tarareamos una canción en otro idioma
Gauguin se sorprende seguido, y cree encontrar resoluciones.
Afuera hace tanto frío que no pienso nada dos veces.
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