Estábamos con el pelo sucio en la parada del colectivo, un gordito fuma un cigarrillo, un señor se enrosca sobre una raspadita y el gordito apaga el cigarro contra el árbol. Por esa época siempre teníamos el pelo sucio y caries en los dientes de adelante, nos decían los hermano´ Misterio. Una señora se sienta sobre el banco, y lee las noticias nuevas, un pájaro nocturno le come un pedazo de diario.
Vino entonces el diablillo y nos dijo todo lo que teníamos que hacer. -La virgen no quiso cantar, vamos hasta Aeroparque- Nos subimos al asiento de colectivo de siempre y nos hace tirar el libro de Walt Whitman que nos habíamos robado. Estoy viviendo todo esto por primera vez. Es una revelación algo estúpida pero me doy cuenta recién. Todo lo que me sucede, no le sucedió antes a nadie. Por la ventana vemos a los indios repartiéndose unos perros. Escucho una música en mis auriculares y la escucho tan nítida que me olvido de respirar. Me doy cuenta después. Hoy están raros los hermano´ Misterio escucho dice el colectivero.
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