Descuento para estudiantes

Copio las figuras ceremoniales en el museo. No hay luz artificial. Hay salas que están cerradas. Entra la luz por las ventanas y parece una cueva realmente. Salas ocultas.
¿Cuantas lluvias habrá recibido este lugar? La tienda de recuerdos. La moneda artificial. Montaña. Se acerca la tormenta. Prohibido fotografiar, prohibido filmar.

Juego con una soga y mis vacas. Séquito de vacas fieles. A las nubes. Soy un pantano que sale de su lecho fangoso y se evapora cuanto puede. Soy nube de cuerdas; soy música de perro salvaje que te mira fijo.
Pinturas recreativas decorando las salas clausuradas.
Oficina del desacuerdo.
Lotería nacional.
Ministerio del silencio. Museo de sus propias salas.

Charco espejado, plantaciones anegadas: el camión con un rayo dibujado va más lento que todo el resto. Cruzamos la cortina, entramos a la tormenta.
Parpadea el paisaje. Pagaré mi pasaje. Río rojo. Río y paro. Sonrisa y pausa. Ensueño y play. La montaña se quiebra roja: se quiebra en llanto. Sólo una llovizna. Enrojecerse los cachetes, espinillos de la ladera. El parque enrejado, los monolitos. Veo el museo desde afuera. Mi habitación en esta plaza, mi parcela de hamaca; enmarca y rema, el vaivén de tu tarde de cuidadora
de sala clausurada.


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