Las hortensias

Una noche sin luna/
se fue mi oso;
las almas quedaron quebradas:

Desde ese momento,
tengo que andar cubierto como un Samurai,

pero una noche de insomnio
me morí ligero,
olvidé donde estacioné.
y que en el jardín había abejas,

y dos sillas de hierro blancas.