dos cientos tres

En las góndolas del super chino
pienso en una naturaleza muerta con botellas de tomate
en Rembrandt, en la pomada para zapatos. En la caja de Brillo
Una vecina busca cajas para mudarse.
Escribo un monologo estancado,  sobre una estación de servicio, sobre un camión en una ruta, sobre un morboso programa de tele.
Un rodeo a la idea de la muerte. Un rodeo norteamericano, un sueño desesperado.  Me estalla el celu, un chino me filma, y lo sube a Youtube. ¿De qué vive tu película? Antonioni perdió el habla. Un alemán se fué al desierto yanquee y sacó sus mejores fotos. Me regalaste un cairel y produce un arcoiris sobre el acolchado que me está desesperando.

Yo podría haber sido la dueña de una confitería,
o haberme criado en una estancia, en una finca productora de aceite.
Sin embargo, anoche soñé que trabajaba en una estación de servicio.  
Que me pintaba los labios, que esperaba algo.

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